La agresión estadounidense-israelí contra Irán desencadenó "un choque energético" para la economía europea, justo cuando las capitales del continente confiaban en recuperar el crecimiento este año, tras un prolongado periodo de estancamiento que alimentó el descontento ciudadano, según un artículo de The Wall Street Journal.
Debido al conflicto en curso en Oriente Medio, los costos de endeudamiento van en aumento en toda Europa, mientras que la deuda pública del Reino Unido y Francia se sitúa en niveles récord —o muy cerca de ellos— en relación con el PIB, algo que no se veía desde hace al menos 60 años, señala el medio.
"No tenemos más dinero", cita WSJ al gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, en declaraciones realizadas el pasado miércoles al canal RTL.
Riesgo de desindustrialización
La preocupación por el impacto del encarecimiento de la energía, que podría acelerar la desindustrialización del continente, sigue creciendo en Europa, mientras que los sectores con mayor consumo energético, entre ellos el químico, figuran entre los más expuestos. En este contexto, algunas empresas ya han comenzado a cerrar plantas y a trasladar parte de su producción a China y EE.UU., destaca el diario.
Además, el efecto económico de la guerra de EE.UU. e Israel contra la República Islámica de Irán ya empieza a reflejarse en la factura energética europea. El medio citó las declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien señaló el pasado miércoles que el aumento de los precios del petróleo y del gas durante los primeros 10 días de la crisis supuso un costo adicional de unos 3.400 millones de dólares para los contribuyentes del bloque en importaciones de combustibles fósiles.
Aumento de los costos de producción
Por otra parte, las empresas alemanas ya perciben los primeros efectos del conflicto en el aumento de los costos logísticos y energéticos. Aunque algunas compañías han amortiguado temporalmente el impacto mediante coberturas y medidas de ahorro, crece la preocupación por la presión sobre los agricultores debido al encarecimiento de insumos como el diésel y los fertilizantes, lo que podría trasladarse a los precios de los alimentos.
De acuerdo con un análisis de Goldman Sachs, citado por el medio, el Reino Unido, por su condición de importador neto de alimentos y energía, figura entre los países más vulnerables al impacto del encarecimiento del petróleo a raíz del conflicto en Oriente Medio.
En ese contexto, si el precio del barril alcanza los 125 dólares o más, podría bastar para empujar a Europa a una recesión, advirtió Neil Shearing, economista jefe de Capital Economics en Londres.
Crisis energética
- Desde que inició el ataque unilateral de EE.UU. e Israel contra Irán, ha habido una gran volatilidad en los precios energéticos, especialmente por el cierre en el estrecho de Ormuz, por donde pasa alrededor del 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo.
- El pasado miércoles, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica reiteró que las embarcaciones de EE.UU. y las de sus socios no pueden cruzar esta vía marítima.
- La situación ha disparado los precios del crudo. El 9 de marzo, el precio del barril experimentó una volatilidad histórica: superó los 100 dólares y rozó los 120 en las primeras horas de la jornada. Aunque luego los precios retrocedieron, la inestabilidad persiste.
- Este lunes, en medio de la inestabilidad provocada por la agresión estadounidense-israelí contra Irán, los futuros del Brent volvieron a subir y superaron los 106 dólares por barril, aunque posteriormente retrocedieron hasta los 103 dólares.
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