En medio de crecientes tensiones globales, Estados Unidos está considerando compartir tecnología sensible de enriquecimiento de uranio con Arabia Saudita, según documentos filtrados a Bloomberg. Esta medida contrasta con la línea dura contra Irán y ha encendido las alarmas entre expertos en no proliferación.
El mes pasado, la Casa Blanca remitió al Congreso un informe de tres páginas en el que justificaba la necesidad de transferir tecnología nuclear a Riad, incluida una posible colaboración en materia de enriquecimiento de uranio y reprocesamiento de plutonio.
En el documento, al que ha tenido acceso Bloomberg, se indica que dicho acuerdo redundará en beneficio de los intereses de seguridad de EE. UU. y proporcionará a Washington una mayor transparencia respecto al programa del reino.
Mientras Trump amenaza a Teherán con eliminar su programa nuclear, su equipo negocia un acuerdo que permitiría a Riad desarrollar capacidades de enriquecimiento y reprocesamiento de plutonio. Para muchos, esto es un acto de hipocresía estratégica: "La idea de que el Gobierno esté dispuesto a conceder a Arabia Saudita la capacidad de hacer precisamente aquello por lo que está bombardeando a Irán resulta hipócrita", denuncia Robert Kelley, exdirector del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
La situación internacional es cada vez más tensa. El llamado 'reloj del juicio final', que mide el riesgo de catástrofe global, marca 85 segundos para la medianoche. Nunca había estado tan cerca. "La posible adquisición de este tipo de armas de destrucción masiva se debate abiertamente, incluso en países que se han comprometido a no poseerlas jamás", declaró Rafael Grossi, director general del OIEA. "Pero un mayor número de armas nucleares en más países no hará que el mundo sea más seguro, sino todo lo contrario", advirtió.
Agresión a Irán
- La madrugada del sábado 28 de febrero, Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán con el objetivo declarado de "eliminar las amenazas" de la República Islámica.
- Los bombardeos causaron la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia, Esmaeil Khatib. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue elegido como su sucesor.
- Como represalia por los ataques, Teherán ha lanzado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio. Además, la República Islámica realizó una serie de ataques masivos, que alcanzaron "instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos" en varios países de Oriente Medio, en respuesta a los ataques contra su infraestructura energética.
- Asimismo, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo, lo que ha disparado los precios de los combustibles.
Trump quiere el petróleo de Irán mientras Teherán promete represalias cada vez más severas, MINUTO A MINUTO


