El giro del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, respecto a la OTAN ha alimentado "un ambiente fúnebre" en las capitales europeas, informó The Economist el domingo.
Según el medio, Rubio, que anteriormente era visto "como el último adulto" en el entorno del presidente Donald Trump y que buscaba estabilizar la relación con la Alianza Atlántica y evitar el abandono de Ucrania, parece haber cambiado de postura.
A finales de marzo, Rubio declaró que Washington necesitaba replantearse qué significa el bloque militar para el país y afirmó que ese debate deberá ser abordado por Trump tras el fin de la guerra en Irán.
"Si la OTAN solo consiste en que defendamos a Europa si la atacan, pero luego nos niegan los derechos de base cuando los necesitamos, ese no es un acuerdo muy bueno", afirmó entonces. Recalcó que "sin EE.UU. no existe la OTAN" y eso es algo que "todo el mundo lo reconoce, incluida la OTAN".
Un funcionario finlandés, citado de forma anónima, dijo al semanario que a la OTAN le esperan "tiempos sombríos" y sugirió que la situación pudo haber superado el punto en el que la actuación europea podía suavizar la opinión del mandatario estadounidense sobre la alianza. Asimismo, defendió que Europa debería duplicar esfuerzos para reforzar el componente europeo del bloque militar, lo que, según él, podría influir en Trump o, al menos, permitir prepararse para una eventual salida de EE.UU.
En este contexto, The Economist recuerda que, en 2023, cuando Rubio era senador, fue coautor de una ley bipartidista destinada a impedir que un presidente estadounidense saque al país de la OTAN de forma unilateral. El documento establece que el mandatario solo puede retirar al país de la alianza o suspender su participación con el consentimiento del Senado y una mayoría de dos tercios.
Críticas constantes
En medio de las fuertes críticas de Trump a la OTAN, líderes de países miembros de la Unión Europea lo han instado a dejar de hablar mal de la Alianza Atlántica.
Así, le han dejado entrever consejos como que hable menos, que deje de provocar, que sea más serio y coherente o que deje de contradecirse continuamente en sus alocuciones relativas a la alianza, considerando que sus frecuentes críticas pueden lastrar la confianza en la organización.
La frustración de Trump ha llegado al punto de afirmar que está considerando la opción de retirar a EE.UU. de la OTAN, una situación que no tendría precedentes y que debería llevarse a cabo con el visto bueno del Congreso.


