El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, respondió este jueves a las advertencias de Irán, que había amenazado con una respuesta contundente ante cualquier agresión en su contra.
"Creo que [...] vi a Araghchi, su ministro de Asuntos Exteriores, que el otro día dijo algo sobre sus políticas, 'ojo por ojo'. La política del presidente [de EE.UU., Donald Trump,] es 'cabeza por ojo'. Es decir, sinceramente, eso es lo que va a pasar. Quiero decir que pagarán un precio muy alto por lo que están haciendo", dijo Rubio ante la prensa.
"Ya están pagando un precio muy alto" y "van a seguir pagando un precio muy alto", reiteró. "Su base industrial ha quedado diezmada. Su base industrial de defensa ha quedado diezmada. Están perdiendo lanzadores [de misiles]. Están perdiendo radares todas las noches", aseguró.
Las advertencia de Irán
Esta semana, Abbas Araghchi advirtió que cualquier agresión contra su país, incluidas sus infraestructuras, recibirá una respuesta contundente, y que quienes contribuyan a ese ataque serán tratados como objetivos legítimos.
"Nuestra doctrina de defensa es clara: ojo por ojo", señaló el canciller, y agregó: "Cualquier agresión contra Irán, incluidas nuestras infraestructuras, provocará una respuesta poderosa y decisiva".
Apoyo logístico a Washington
Para llevar a cabo su campaña militar contra Irán, la Administración de Donald Trump utiliza bases en Catar, Baréin, Kuwait, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Las autoridades iraníes consideran a estos países copartícipes del conflicto, razón por la cual muchas de esas instalaciones han sido objeto de represalias.
El Reino Unido es el principal aliado que autoriza formalmente a Washington el uso de sus bases militares, como Diego García, en el océano Índico, y Fairford, Inglaterra, puestas a disposición en el marco de las operaciones contra la República Islámica.
Recientemente, el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, dio luz verde a la continuidad de la línea adoptada por su predecesor, Keir Starmer, quien autorizó el uso de bases británicas para ataques defensivos contra Irán el 1 de marzo de 2026.
Escalada del conflicto
EE.UU. e Irán intercambian ataques militares desde hace varios días, en medio de una escalada que ha incluido bombardeos estadounidenses contra territorio iraní y represalias de Teherán contra bases de Washington en la región. El Comando Central de Estados Unidos anunció además la reanudación del bloqueo naval de los puertos iraníes.
Donald Trump ha advertido que los ataques continuarán hasta degradar las capacidades militares iraníes y amenaza con destruir plantas eléctricas, puentes y objetivos energéticos si la República Islámica se niega a negociar. Teherán, por su parte, afirma que actúa en respuesta a las violaciones del memorándum de entendimiento por parte de Washington.
Este miércoles, Trump amenazó con bombardear un puente o una central eléctrica por cada ataque que la República Islámica realice contra un barco en el estrecho de Ormuz. Un día antes, el mandatario había afirmado que su país ejecutaría ataques "con mucha fuerza" contra cualquier lugar donde Irán "esté siquiera pensando en armas nucleares".
Antes esas amenazas, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán aseguró que prepara una operación cuyas consecuencias Washington lamentará si persisten los ataques contra territorio iraní. Además, advirtió sobre una escalada regional en caso de que Estados Unidos cumpla sus amenazas y afirmó que "no permitirán la exportación de una sola gota de petróleo". Anunció también que las infraestructuras petroleras, gasísticas, eléctricas y económicas de la región serán objeto de ataques.


