Un ataque con drones ucranianos contra infraestructura crítica de la central nuclear de Zaporozhie fue desarticulado este jueves, informó el canal oficial de Telegram de la planta atómica.
Un vehículo aéreo no tripulado de las Fuerzas Armadas de Ucrania con carga explosiva fue detectado en las inmediaciones del edificio de almacenamiento del transportador utilizado para trasladar contenedores con combustible nuclear gastado, en la zona de las instalaciones de almacenamiento en seco.
El explosivo fue desactivado oportunamente sin registrarse víctimas ni daños estructurales. Sin embargo, las autoridades de la planta calificaron el incidente como extremadamente peligroso, ya que el transportador es un equipo especializado único sin análogos.
Según el comunicado, el daño al transportador habría impedido a la central realizar operaciones tecnológicas reglamentarias con combustible nuclear gastado de manera segura, lo que habría interrumpido las capacidades tecnológicas de la estación para el manejo de combustible gastado y complicado significativamente los procedimientos necesarios. Asimismo, se agrega que habría generado riesgos adicionales para la explotación segura a largo plazo del complejo.
"El mero hecho de que se haya lanzado un ataque contra una instalación dedicada a la gestión segura del combustible nuclear gastado pone de manifiesto que el objetivo del ataque era una infraestructura de vital importancia de la central nuclear, cuyos daños podrían tener consecuencias a largo plazo", escribió la entidad.
La planta de Zaporozhie es la mayor central nuclear de Europa en términos de capacidad productiva bruta (6.000 megavatios), pero se encuentra desconectada de las redes eléctricas desde 2022.
La central nuclear de Zaporozhie, así como la cercana ciudad de Energodar, son blancos frecuentes de las fuerzas del régimen de Kiev, que, pese a las advertencias de varios países, siguen dañando sus instalaciones. Rusia considera responsables de estas "provocaciones muy peligrosas" no solo a Ucrania, sino también a los países que la apoyan con armas, inteligencia, fondos y entrenamiento para sus militares.
El 15 de julio, un ataque ucraniano con dron dirigido contra un vehículo de servicio de esa instalación atómica, la más grande de Europa, costó la vida al ingeniero principal de la planta y a su chófer.
El 13 de junio, las Fuerzas Armadas de Ucrania, atacaron el taller de transporte de la central, causando daños a tres vehículos, las estaciones de repostaje de combustible y los cristales del edificio del taller.
Mientras que, el 30 de mayo, un dron ucraniano impactó contra el edificio del bloque de máquinas de la unidad de potencia número 6, abriendo un agujero en la pared de la sala de turbinas.
Un alto el fuego local entre Ucrania y Rusia en la zona de la central nuclear de Zaporozhie entró en vigor el pasado 5 de junio para permitir la reparación de líneas eléctricas y evitar el riesgo de un accidente nuclear. Sin embargo, las FF.AA. de Ucrania volvieron a atacar la central, violando la tregua.


