La ventaja de Estados Unidos sobre China en la carrera por dominar la industria de inteligencia artificial se está reduciendo rápidamente. Aunque compañías estadounidenses como OpenAI y Anthropic siguen situándose entre las líderes en capacidad tecnológica, los modelos chinos han avanzado de forma notable en áreas como razonamiento y programación, al tiempo que ofrecen precios considerablemente más bajos.
Uno de los ejemplos más recientes es Kimi K3, desarrollado por la china Moonshot, que se acercó al rendimiento de los modelos más avanzados de Anthropic en determinadas pruebas, pero con un coste mucho menor.
En los 'rankings' analizados por Bloomberg Businessweek, los modelos estadounidenses continúan ocupando los primeros puestos: GPT-5.6 Sol de OpenAI obtuvo un 89,5 %, seguido por Claude Opus 5 de Anthropic, con un 89,1 %. Kimi K3 alcanzó el 6.º lugar, con un 85 %, por delante de varios modelos estadounidenses y muy cerca de los líderes.
Las pruebas realizadas por Bloomberg, junto con la plataforma independiente de evaluación Vals AI, mostraron hasta qué punto la competencia se ha estrechado. En un experimento, 7 modelos estadounidenses y chinos recibieron los mismos encargos para crear una página web de una tienda de café ficticia llamada 'Brewberg' y, pese a diferencias de diseño, la mayoría alcanzó una precisión funcional del 100 %.
Alternativa más barata
La diferencia estuvo principalmente en el precio. El resultado apunta a un cambio importante en la batalla por la IA: EE.UU. todavía conserva modelos de vanguardia entre los más potentes del mundo, pero China está demostrando que puede acercarse rápidamente a ese nivel ofreciendo alternativas mucho más baratas y fáciles de distribuir.
El fenómeno amenaza con poner en cuestión las enormes valoraciones de las empresas de EE.UU., construidas en buena medida sobre la expectativa de que mantendrán una clara superioridad tecnológica.


