Se ha publicado una serie de fotografías en las que se observan las armas incautadas por las autoridades cubanas en la lancha de EE.UU. que intentó incursionar el miércoles en aguas territoriales del país caribeño, informan medios locales.
Entre las armas decomisadas figuran fusiles de distintos calibres, una escopeta Winchester, pistolas, cuchillos y munición, así como un dron. También hay uniformes de camuflaje, pasamontañas, medios de comunicación, equipos de visión y materiales estériles.
🇨🇺🚨Cuba revealed new details about the attempted armed infiltration for terrorist purposesThe Cuban response to the incident strictly adhered to the regulatory framework, based on different levels of force measures against an offending target: first it is identified, then… pic.twitter.com/AjxHZ95tvS
— Cuban Embassy in US (@EmbaCubaUS) February 28, 2026
Asimismo, se registraron 134 cargadores y un total de 12.846 cartuchos de distintos calibres, entre ellos 5,56x45 mm y 7,62 mm tipo AKM. Había también una pistola con capacidad para perforar chalecos antibalas. También se confiscaron un dron dotado con dos cámaras, 10 radios de comunicación y varios cuchillos de uso táctico.
Además, fueron incautados una planta eléctrica portátil, una cizalla para cortar candados y diversos emblemas identificativos, entre ellos el del grupo contrarrevolucionario Movimiento 30 de Noviembre y parches de "autodefensa del pueblo", detalla Cubadebate.
La embarcación se aproximó a una milla náutica al noreste del canalizo El Pino, en cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia Villa Clara, y abrió fuego contra efectivos de las Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior cubano, dejando un comandante herido. Esto desencadenó un enfrentamiento, en el que cuatro agresores fueron abatidos y otros seis resultaron lesionados.
Se trata de "una operación de infiltración armada, cuidadosamente planificada desde Florida, con objetivos que atentan contra la seguridad del Estado cubano", señala Razones de Cuba. Por su parte, el fiscal jefe de la Dirección de la Fiscalía General de la República, Edward Roberts Campbell, sostuvo que estos hechos no constituyen un simple intento de entrada ilegal al país.
En este sentido, detalló la situación procesal de los detenidos y los presuntos delitos que se les imputan, todos asociados al Título de Terrorismo del Código Penal cubano: actos cometidos con armas o artefactos explosivos, actos contra la seguridad de la navegación marítima, otros actos que atenten contra la seguridad aérea o marítima, financiamiento al terrorismo, asociación para delinquir, así como portación y tenencia ilegal de armas de fuego.
La legislación cubana prevé para este tipo de delitos un abanico de sanciones que va de 10 a 15 años de privación de libertad hasta la cadena perpetua e incluso la pena de muerte en su grado máximo.
"Estos actos no son sucesos fortuitos. Responden a un patrón de agresión, financiado y organizado desde el exterior, que busca desestabilizar el orden interno", resume el medio.


