- La espiral de tensión en Oriente Medio desatada por el ataque estadounidense-israelí contra Irán cobra un nuevo impulso. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, advirtió que Irán será objeto de ataques mucho más fuertes que los efectuados hasta ahora si bloquea el estrecho de Ormuz, cuya suerte genera turbulencias en el mercado de petróleo.
- Mientras, el presidente de EE.UU., Donald Trump, también ha advertido que Washington responderá con más fuerza si Irán interfiere en el flujo de crudo que transita por esa vía estratégica. En respuesta, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, rechazó las amenazas y afirmó que Irán no se dejará amedrentar por las insinuaciones estadounidenses.
- Además, desde la nación persa reportan que una refinería de petróleo y gas israelí, así como depósitos de combustible en Haifa, habían sido atacados en respuesta a la ofensiva contra almacenes de crudo iraníes. Según un comunicado de la Defensa iraní, en la misma operación destruyeron un centro de comunicaciones por satélite situado al sur de Tel Aviv.
- Por su parte, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, recordó que, a lo largo de la extensa y rica historia del país, se han emprendido varios intentos de arruinar al país, pero ninguno prosperó. "Quien albergue la ilusión de destruir Irán no sabe nada de historia", manifestó Pezeshkian. "Los agresores han ido y venido, pero Irán ha perdurado", enfatizó.

